Y fue arrebatada-asunta, al cielo, en cuerpo, y alma.

Y fue abducida, al cielo, en cuerpo, y alma.

 

 

 

Tras ser dormida, muy profundamente, por Dios, la v. María, en el mundo.

Y por tanto, la v. María, muy dormida, se volvió, invisible, en el cosmos, y visible, en el cielo.

¡¡¡Eso creen, todas las personas, católicas!!!

¡¡¡Y por tanto,  a ese destino final, aspiran, también, todos los católicos, o hijos, e hijas, de la v. María!!!

 

 

 

Javier Rubio Ortín

 

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